Un enfoque clínico profundo para restaurar la salud desde la raíz
La Medicina Biológica Somática e Integrativa describe la forma en la que entiendo la salud: un sistema vivo donde la biología, el sistema nervioso, la experiencia corporal, los hábitos y el entorno interactúan de manera inseparable.
Este enfoque no se limita a modular síntomas, sino a comprender
cómo y por qué el organismo perdió su capacidad de autorregulación, y qué condiciones deben restaurarse para recuperarla.
Integra tres ejes:
- La fisiología y el metabolismo, que determinan la base de la regulación interna.
- El sistema nervioso, el trauma y la expresión somática, que moldean esa biología en el día a día.
- Los hábitos, los ritmos y el entorno, que sostienen o erosionan esa regulación en el tiempo.
Desde esta perspectiva completa, intervenir no significa sumar más terapias, sino actuar en los puntos que realmente transforman la función:
reducir carga fisiológica, mejorar resiliencia, restaurar coherencia interna y devolverle al cuerpo su capacidad de reorganizarse.
Biológica: la base fisiológica y molecular
Analizamos y tratamos los procesos que sostienen la vida y la energía del organismo:
- metabolismo energético y función mitocondrial
- inflamación, detoxificación y equilibrio molecular
- salud digestiva, inmunitaria y hormonal
- microbiota, biodisponibilidad y estado nutricional
El objetivo es
optimizar el medio interno para recuperar la autorregulación y la estabilidad fisiológica.
Somática: el cuerpo como memoria y vía de regulación
El sistema nervioso, la carga traumática y la expresión corporal influyen en la biología con la misma fuerza que cualquier marcador bioquímico. Por eso abordamos:
- regulación vagal y capacidad de respuesta del sistema nervioso
- Ppatrones somáticos
- trauma, vínculo y experiencias tempranas
- creencias y dinámicas emocionales que afectan a la fisiología
Cuando el cuerpo se siente seguro,
la biología encuentra condiciones para reorganizarse.
Integrativa: una visión completa de la persona y su entorno
La salud emerge de la interacción entre biología, historia personal y estilo de vida. Consideramos:
- hábitos y ritmos circadianos
- entorno, estrés y carga ambiental
- nutrición, movimiento y descanso
- coherencia cuerpo–mente y adaptabilidad
Esto permite diseñar
intervenciones personalizadas, realistas y sostenibles, ajustadas al momento vital de cada persona.
Una práctica que une ciencia, clínica y experiencia del cuerpo
- nutrición evolutiva y medicina funcional
- metabolismo, toxicidad y salud mitocondrial
- emociones, sistema nervioso y trauma
- hábitos, entorno y ritmos biológicos
Todo lo que impacta en el cuerpo…y todo lo que el cuerpo expresa de vuelta.